Comentando con algunos amigos, los cuáles dicen no entender por qué no tengo besador de planta (entiéndase novio), argumenté que la cosa es muy simple y sencilla:
Efectivamente, puedo presumir de tener una fila de fans haciendo circo, maroma y teatro para salir conmigo, y tengo que aceptar que con algunos si salgo de manera ocasional, pero las cosas no pueden ir más allá de una simple cita por el equivocado estilo de ligue, o quizá de personalidad. A continuación algunos ejemplos:
1.- El sufrido: Este individuo presumía de ser todo un don Juan y de que chica que veía, chica que caía redondita de amor por él. Su primer error fue contarme tanta golfería hacía (teniendo una relación formal), quizá intentando que a mí se me antojara, pero todo lo contrario, cuando yo lo conocí me gustó y pensé en la posibilidad de salir con él, pero conforme fuimos haciéndonos cercanos, el interés desapareció. Actualmente me dice que la relación que tenía ya terminó y que está destrozado porque lo trataron como chancla, y que ahora está en búsqueda de alguien que lo ayude a superar tan doloroso momento y a quién pueda entregarle todo el amor que alberga en su ser. Obvio no le creo nada!
2.- El empalagoso: Este susodicho no deja pasar oportunidad de llamarme para recordarme lo guapa que soy, es como si yo fuera su Diosa; una sola frase lleva como mínimo 6 de las siguientes palabras: PRECIOSA, BONITA, HERMOSA, PRINCESA, GUAPA, CARISMÁTICA, LINDA, ENCANTADORA, INTELIGENTE, BELLA, etc. Todos los días me recuerda que existe y que está esperando a que quiera salir con él… Si me gustan las demostraciones de afecto, pero racionadas!!
3.- El tímido: Le encanto, se le cae la baba cuando me ve, no lo puede disimular; cuando le hablo sufre al no poder hilar palabras y hacer una oración coherente. Es incapaz de invitarme a salir, siempre nos vemos en grupo, sólo en una ocasión salí a solas con él, pero he de confesar que yo lo invité, y no porque me guste, simplemente porque me causa harta ternura ponerlo todo nervioso.
4.- El posesivo: Este ente se hace notar todos los días a través de mensajes y llamadas, cuestiona todo lo que hago y pretende que le cuente con lujo de detalle todo lo que acontece en mi divertida vida. Me arma escenas de celos mal plan y se la pasa peleando e insultando a cuanto galán se me acerca.
5.- El ‘sincero’ (cínico): Lo que le tengo que agradecer a este hombre es que desde un principio me dijo que le gusto y se muere por tener algo conmigo, pero me dejó bien claro que no desharía el compromiso que ya tiene, pero como las condiciones no las va a poner él, tiene que conformarse con ser mi amigo y aprovechar las oportunidades que le doy pa’ que me abrace.
6.- El muy, muy: Este ridículo cree que me voy a creer la ñoñada de que lo mejor que me pudo haber pasado fue conocerlo, se pasa el tiempo hablando de él y lo irónico es que reconoce que es un pedante, lo cual lo llena de orgullo!! ¬¬
7.- El inseguro: Este ente sabe perfectamente que le gusto, pero no decide aún qué lugar ocupo dentro de sus listas de prioridades…ash! Me da flojera escribir de él…
8.- El egoísta: Este quiere la exclusividad pero sin reciprocidad. Pretende que no’más salga con él y que renuncie a todos mis fans, no conforme, pretende que todo se haga como él dice y quiere decir siempre por mi.
9.- El incoherente: Este último, pero no menos importante, nunca hace lo que dice, se la pasa convenciéndose (porque a mi no) de que solo quiere pasarla bien conmigo y que no busca entablar una relación porque no está dentro de sus planes inmediatos, pero cuando salimos me toma de la mano, se porta todo meloso y hace alguna que otra cursilería, en pocas palabras, manda dobles mensajes.
Estos son los nueve más significativos, pero también hay quienes son una mezcla de 2 ó más, por ejemplo, el egoísta-posesivo-incoherente, el incoherente-inseguro, el sincero-egoísta, etc.
Mis queridas lectoras, si alguna de Uds. conoce o sabe de alguien que le interese alguno de los individuos anteriormente citados, apresúrense a hacérmelo saber y yo gustosa les paso los datos de los mismos.
P. D. Cualquier parecido con la realidad, les juro (hincada y toda la cosa) que es mera coincidencia.